AMERICA’S JOURNALISTIC HYPOCRITES

America’s Journalistic Hypocrites

Barack Obama with George W. Bush. (photo: AP)

Hipocritas Periodisticos de los Estados Unidos
(This is a partial copy of Parry’s article/Esta es una copia parcial del articulo de Parry).

New York Times building in New York City. (Photo from Wikipedia)

Link to this article: https://consortiumnews.com/2016/08/16/americas-journalistic-hypocrites/
The U.S. news media flip-flops on whether international law is inviolate or can be brushed aside at America’s whim – and similarly whether killing civilians is justified or not depending on whose doing the killing, says Robert Parry.

 Los medios de comunicación de los EEUU cambian de opinión cuando se trata de la inviolabilidad de la ley internacional  o cuando es un capricho norteamericano—y hacen los mismo cuando se trata de justificar la muerte de civiles dependiendo en quien esta cometiendo los asesinatos, dice Robert Parry.

By Robert Parry

August 17, 2013 “Information Clearing House” – “Consortium News” – Over the past few decades, the U.S. mainstream media has failed the American people in a historic fashion by spinning false or misleading narratives on virtually every important global issue, continuing to this day to guide the nation into destructive and unnecessary conflicts.

En las ultimas décadas, los medios de comunicación corporativos le han fallado al pueblo estadounidense en forma histórica explicando narrativas falsas o engañosas en virtualmente todos los temas globales importantes, y hasta nuestros días llevando a la nacion a conflictos innecesarios y destructivos.

To me, a major turning point came with the failure of the major news organizations to get anywhere near the bottom of the Iran-Contra scandal, including its origins in illicit contacts between Republicans and Iranians during the 1980 campaign and the Reagan administration’s collaboration with drug traffickers to support the Contra war in Nicaragua. (Instead, the major U.S. media disparaged reporting on these very real scandals.)

Para mi, un punto clave ocurrió con el fracaso de las organizaciones noticiosas al no ir al fondo del escándalo Irán-Contra, incluyendo sus orígenes en contactos ilícitos entre republicanos e iraníes durante la campaña de 1980 y la colaboración de la administración Reagan con narcotraficantes para apoyar la guerra contra Nicaragua haciendo uso de los contras. (En lugar de eso los medios estadounidenses mostraron desdén hacia la cobertura de estos escándalos reales.)

If these unsavory stories had been fully explained to the American people, their impression of Ronald Reagan and George H.W. Bush would be far less favorable and the rise of Reagan’s neocon underlings might well have been halted. Instead the neocons consolidated their dominance over Official Washington’s foreign policy establishment and Bush’s inept son was allowed to take the White House in 2001.

Si esas historias repugnantes hubieran sido explicadas totalmente a los estadounidenses, su opinión de Ronald Reagan y George W. Bush hubieran sido menos favorables y se hubiera puesto un alto al  ascenso de los neoconservadores aliados a Reagan.  Lo que ocurrió fue la consolidación de los neocons y su dominio sobre la política exterior en el gobierno en Washington y se permitió al inepto hijo de Bush tomar la Casa Blanca en 2001.

Then, one might have thought that the disastrous invasion of Iraq in 2003 – justified by a legion of lies – would have finally doomed the neocons but, by then, they had deeply penetrated the national news media and major think tanks, with their influence reaching not only across the Republican Party but deeply into the Democratic Party as well.

Luego, uno podría haber pensado que la desastrosa invasión de Irak en 2003—justificada por una sarta de mentiras—hubiera dañado a los neocons pero, para entonces, ellos ya habían penetrado profundamente los medios noticiosos nacionales y los grandes tanques pensantes, y con su influencia llegando no solo dentro del Partido Republicano sino que también al Partido Demócrata.

So, despite the Iraq catastrophe, almost nothing changed. The neocons and their liberal interventionist chums continued to fabricate narratives that have led the United States into one mess after another, seeking more and more “regime change” and brushing aside recommendations for peaceful resolution of international crises.

Así que, a pesar de la catástrofe de Irak, casi nada cambio.

Los neocons y sus  compinches intervencionistas liberales continuaron fabricando narrativas que han llevado a los EEUU a un desorden tras otro, buscando mas y mas “la remoción de gobiernos” e ignorando recomendaciones para resoluciones pacificas y crisis internacionales.

Cognitive Dissonance/Disonancia cognitiva

As part of this phenomenon, there is profound cognitive dissonance as the rationales shift depending on the neocons’ tactical needs. From one case to the next, there is no logical or moral consistency, and the major U.S. news organizations go along, failing again and again to expose these blatant hypocrisies.

Como parte de este fenómeno, hay una profunda disonancia cognitiva en la medida en que cambia la racionalización dependiendo en las necesidades tácticas de los neocons. Y de un caso al otro, no hay consistencia moral o lógica, y las grandes organizaciones noticiosas les siguen la corriente, fallando una y otra vez al no exponer esas descaradas hipocresías.

The U.S. government can stand for a “rules-based” world when that serves its interests but then freely violate international law when it’s decided that “humanitarian warfare” trumps national sovereignty and the United Nations Charter. The latter is particularly easy after a foreign leader has been demonized in the American press, but sovereignty becomes inviolate in other circumstances when Washington is on the side of the killing regimes.

El gobierno norteamericano se apega a un mundo “con reglas” si conviene a sus intereses pero viola la ley internacional con toda facilidad cuando decide que “el guerrerismo humanitario” esta por encima de la soberanía nacional y la Carta de las Naciones Unidas.  Esto ultimo es particularmente fácil después de que un líder extranjero ha sido satanizado en la prensa norteamericana, pero la soberanía se hace inviolable en otras circunstancias cuando Washington esta de parte de regimenes asesinos.

George W. Bush’s administration and the mainstream media justified invading Iraq, in part, by accusing Saddam Hussein of human rights violations. The obvious illegality of the invasion was ignored or dismissed as so much caviling by “Saddam apologists.” Similarly, the Obama administration and media rationalized invading Libya in 2011 under the propagandistic charge that Muammar Gaddafi was planning a mass slaughter of civilians (though he said he was only after Islamic terrorists).

La administración de George W. Bush y los medios corporativos justificaron la invasión de Irak, en parte, acusando a Saddam Hussein de violaciones a los derechos humanos. La obvia ilegalidad de la invasión fue ignorada o descartada en un intento de no sucumbir a “los apologistas de Saddam.” De igual manera, la administración Obama y la prensa racionalizaron la invasión de Libia en 2011 bajo la excusa propagandística de que Muammar Gadafi planeaba una matanza de civiles (a pesar de que el había dicho que estaría atacando terroristas islámicos).

But the same media looks the other way or make excuses when the slaughter of civilians is being done by “allies,” such as Israel against Palestinians or Saudi Arabia against Yemenis. Then the U.S. government even rushes more military supplies so the bombings can continue.

Pero los mismos medios se voltean para el otro lado o hacen excusas cuando la matanza de civiles esta siendo perpetrada por “aliados” como Israel contra palestinos o Arabia Saudita contra los Yemenis.  Luego el gobierno estadounidense se apresura a enviar más pertrechos militares para que sigan los bombardeos.

The view of terrorism is selective, too. Israel, Saudi Arabia and other U.S. “allies” in the Persian Gulf have aided and abetted terrorist groups, including Al Qaeda’s Nusra Front, in the war against the largely secular government of Syria. That support for violent subversion followed the U.S. media’s demonization of Syrian President Bashar al-Assad.

La percepción del terrorismo es selectiva, también. Israel, Arabia Saudita y otros “aliados” de EEUU en el Golfo Pérsico ayudan y asisten a grupos terroristas, incluyendo al Frente Nusra de Al Qaeda en la guerra contra el predominantemente gobierno secular sirio.

Ese apoyo a la subversión violenta siguió la satanización mediática norteamericana  del Presidente Bashar al-Assad.

 Thus, trying to avoid another Iraq-style morass, President Obama faces heavy criticism from neocon-dominated Washington for not doing more to force “regime change” in Syria, although he actually has authorized shipments of sophisticated U.S. weaponry to the supposedly “moderate” opposition, which often operates under Nusra’s command structure.

Por esa razón, en su intento de evitar otro empantanamiento estilo Irak, el Presidente Obama enfrenta dura critica del Washington dominado por los neocons por no hacer mas  para obligar “un cambio de régimen” en Siria, aunque el en realidad ha autorizado envíos de armamento sofisticado para la supuesta oposición “moderada,” la misma que usualmente opera bajo la estructura de mando del Frente al Nusra.

In other words, it’s okay to intervene overtly and covertly when Official Washington wants to do so, regardless of international law and even if that involves complicity with terrorists. But it’s different when the shoe is on the other foot.

En otras palabras, esta bien intervenir abierta o encubiertamente cuando el oficialismo de Washington quiere hacerlo, sin importar la ley internacional o aunque eso envuelva complicidad con terroristas.  Pero es diferente cuando otros lo hacen.

In the case of Ukraine, any Russian assistance to ethnic Russian rebels under assault from a Ukrainian military that includes neo-Nazi battalions, such as the Azov brigade, is impermissible. International law and a “rules-based” structure must be defended by punishing Russia.

En el caso de Ucrania, cualquier asistencia Rusa a los rebeldes de la etnia rusa bajo ataque de los militares ucranianos incluyendo batallones neonazi, como La Brigada Azov, es impermissible.  La ley internacional y la estructura de “las reglas del juego” deben ser defendida castigando a Rusia.

The U.S. news media failed its readers again with its one-sided coverage of the 2014 coup that overthrew elected President Viktor Yanukovych, who had undergone another demonization process from U.S. officials and the mainstream press. So, the major U.S. news outlets cheered the coup and saw nothing wrong when the new U.S.-backed regime announced an “Anti-Terrorism Operation” – or ATO – against ethnic Russian Ukrainians who had voted for Yanukovych and considered the coup regime illegitimate.

La prensa norteamericana les fallo a sus lectores otra vez al cubrir parcialmente el golpe de estado de 2014 que llevo al derrocamiento del democráticamente electo presidente Viktor Yanukovych, quien había sido victima de otro proceso  de satanización de oficiales estadounidenses y la prensa corporativa.  Fue así que los grandes medios hicieron porras al golpe y no miraron nada malo cuando el régimen apoyado por EEUU anuncio su “Operación Anti Terrorista”—contra los ucranianos-rusos que después de haber votado por Yanukovych consideraban el golpe como un acto ilegitimo.

In the Western media, the “white-hatted” coup regime in Kiev could do no wrong even when its neo-Nazi storm troopers burned scores of ethnic Russians alive in Odessa and spearheaded the ATO in the east. Everything was Russia’s fault, even though there was no evidence that President Vladimir Putin had any pre-coup role in destabilizing the political situation in Ukraine.

Ante los ojos de los medios occidentales, el régimen golpista “con sombrero blanco” no podía hacer nada malo aunque sus tropas de choque neonazi quemaran  grupos rusos ucranianos vivos en Odessa y lideraban la Operación Anti Terrorista en el este del país.

Decían que todo era culpa de Rusia, aunque no había ninguna evidencia de que el Presidente Vladimir Putín tuviera algún papel desestabilizador en la situación política en Ucrania antes del golpe.

Indeed, the evidence was clear that the U.S. government was the one seeking “regime change.” For instance, Assistant Secretary of State for European Affairs Victoria Nuland was caught on an intercepted phone call conspiring with U.S. Ambassador Geoffrey Pyatt regarding who should take power – “Yats is the guy,” she said about Arseniy Yatsenyuk – and discussing how to “midwife” and “glue this thing.” The coup followed a few weeks later, with Yatsenyuk emerging as the new prime minister.

De hecho, había clara evidencia  que el gobierno  estadounidense buscaba “cambio de régimen.” Por ejemplo, la Asistente de la Secretaria de Estado para Asuntos Europeos, Victoria Nuland fue pillada en una llamada telefónica conspirando con el Embajador norteamericano Geoffrey Pyatt sobre quien debería ser puesto en el poder—“Yats es el tipo,” declaro Nuland refiriéndose a Arseniy Yatsenyuk—-mientras discutía como “ayudar a parir” y como “hacer que pegara el asunto.”  Unas semanas después ocurrió el golpe, con Yatsenyuk a la cabeza como el nuevo Primer Ministro.

U.S. Exceptionalism/El excepcionalismo norteamericano

The U.S. news media acts as if it is the unquestionable right of the U.S. government to intervene in the internal affairs of countries all over the world – whether through subversion or military invasion – but the U.S. media then gets outraged if anyone dares to resist Washington’s edicts or tries to behave in any way similar to how the U.S. government does.

Los medios de comunicación de EEUU actúan como si el gobierno  estadounidense tiene el derecho incuestionable de intervenir en los asuntos internos de los países del mundo—ya sea a través de la subversión o con invasiones militares—pero los medios norteamericanos se indignan si alguien se atreve a resistir los designios de Washington o intenta comportarse igual que el gobierno de los EEUU.

So, regarding Ukraine, when neighboring Russia intervened to prevent massacres in the east and to let the people of Crimea vote in a referendum on seceding from the new regime in Kiev, the U.S. government and media accused Putin of violating international law.

En el caso de Ucrania, cuando los vecinos en Rusia intervinieron para prevenir masacres en el este y para permitir que Crimen votara en un referendo sobre la separación del régimen en Kiev, el gobierno norteamericano y su prensa acusaron a Putin de violar la ley internacional.

National borders, even in the context of a violent coup carried out in part by neo-Nazis, had to be respected, Official Washington piously announced. Even the 96 percent will of Crimea’s voters to rejoin Russia had to be set aside in support of the principle of state sovereignty.

Las fronteras nacionales, aun en el contexto de un golpe violento realizado en parte por neonazi, tenia que ser respetado, anuncio el oficialismo en Washington en forma piadosa.  Hasta la voluntad del 96 por ciento de los votantes de Crimea de reunirse con Rusia debía ser ignorada  dándole prioridad al principio de soberanía del estado.

In other words, if Putin shielded these ethnic Russians from violent repression by Ukrainian ultra-nationalists, he was guilty of “aggression” and his country needed to be punished with harsh sanctions. U.S. neocons soon began dreaming of destabilizing Russia and pulling off another “regime change,” in Moscow.

En otras palabras, si Putin protegió a los rusos ucranianos de la violenta represión de los ultra nacionalistas ucranianos, el era culpable de “agresión” y su país necesitaba ser castigado con duras sanciones.   Los neocons de EEUU pronto empezaron a soñar en la desestabilización de Rusia y la ejecución de otro “cambio de régimen” en Moscú.

Meanwhile, the U.S.-backed Ukrainian regime prosecuted its ATO, bringing heavy armaments to bear against the eastern Ukrainian dissidents in a conflict that has claimed some 10,000 lives including many civilians. The Ukrainian conflict is one of the worst bloodlettings in Europe since World War II, yet the calls from neocons and their liberal-hawk pals is to arm up the Ukrainian military so it can – once and for all – crush the resistance.

Entretanto, el régimen ucraniano apoyado por EEUU realizó su Operación Anti Terrorista usando armamento pesado contra los disidentes ucranianos del este en un conflicto que ha costado la vida de como 10,000 personas incluyendo muchos civiles.

El conflicto ucraniano es uno de los mas sangrientos de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, sin embargo  los neocons y sus halcones liberales piden que se de armamentos a los militares ucranianos para que de una vez por todas aplasten la resistencia.

Early in the crisis, New York Times columnist Nicholas D. Kristof, who has cultivated a reputation as a caring humanitarian, was eager to send more weapons to the Kiev regime and to western Ukrainians (who include his father’s relatives) so they could kill their ethnic Russian neighbors in the east – or “go bear-hunting,” as Kristof put it. By calling Russians “bears,” Kristof was likening their slaughter to the killing of animals.

Al comienzo de la crisis, el columnista del New York Times Nicholas D, Kristof, quien se ha Ganado la reputacion de un humanista concientre, estaba ansioso de enviar armas al regimen de Kiev y a ucranianos occidentales ( que incluyen a familiars de su padre) para que pudieran matar a sus vecinos ruso ucranianos en el este—o “ir de caceria de osos” como diria Kristof. Al llamar “osos” a los rusos, Kristof estaba considerando su aniquilamiento como si se tratara de matar animales.

Yet, in a recent column, Kristof takes a very different posture regarding Syria, where he wants the U.S. military to invade and create so-called “safe zones” and “no-fly zones” to prevent the Syrian army and air force from operating against rebel positions.

Sin embargo, en una columna reciente Kristoff toma una posición muy diferente sobre la situación en Siria, donde el quiere que los militares norteamericanos invadan o creen “zonas de seguridad” y “zonas de exclusión aereas” para prevenir que el ejercito sirios y su fuerza aerea puedan operar contra las posiciones de los rebeldes.

Sovereignty means one thing in Ukraine, even following a coup that removed the elected president. There, national borders must be respected (at least after a pro-U.S. regime had been installed) and the regime has every right kill dissenters to assert its authority. After all, it’s just like hunting animals.

La soberania significa una cosa en Ucrania, aunque sea despues de un golpe de estado que removio a un presidente electo.  Alli las fronteras nacionales deben ser respetadas (cuando menos después de que un regimen pro estadounidense ha sido instalado) y el regimen tiene todo el derecho de matar disidentes para impones su autoridad. Después de todo es como cazar animales.

But sovereignty means something else in Syria where the U.S. government is called on to intervene on one side in a brutal civil war to prevent the government from regaining control of the country or to obviate the need for a negotiated settlement of the conflict. In Syria, “regime change” trumps all.

Pero la soberania significa otra cosa en Siria donde el gobierno estadounidense es llamado a intervenir an apoyo de una parte de la brutal guerra civil para prevenir que el gobierno pueda retomar control de su pais o reducer la necesidad de un acuerdo negociadoi para el conflicto. En Siria, “el cambio de regimen” esta por encima de todo.

Forgetting Reality/Olvidando la realidad

The U.S. news media also often “forgets” that Obama has authorized the training and arming of so-called “moderate” Syrian rebels with many of them absorbed into the military command of Al Qaeda’s Nusra Front and with sophisticated U.S. weapons, such as TOW anti-tank missiles, showing up in the arsenals of Nusra and its jihadist allies.

La prensa norteamericana tambien “olvida” frecuentemente que Obama ha autorizado el entrenamiento y provision de armas a los llamados rebeldes sirios “moderados” muchos de ellos se han sumado al commando military del Frente Nusra de Al Qaeda y con armas sofisticadsa estadounidenses como misiles anti tanque TOW que han aparecido en los arsenals de Nusra y sus aliados yihadistas.

In other words, beyond the selective outrage about morality and international law, we see selective reporting. Indeed, across American journalism, there has been a nearly complete abandonment of objectivity when it comes to reporting on U.S. foreign policy. Even liberal and leftist publications now bash anyone who doesn’t join the latest version of “the I-Can’t-Believe-I’m-a-Hawk Club.”

En otras palabras, mas allá de la indignacion selectiva sobre la moral y ley internacional, miramos cobertura selective.  De hecho, en el periodismo norteamericano ha habido un casi completo abandono a la objetividad cuando se trata de cubrir la política exterior del gobierno en Washington.  Hasta publicaciones liberales o izquierdistas ahora  atacan a personas que no  se incorporan a la mas reciente versión de “Que-No-Puedo-Creer-Que-Soy-Un-Club-De—Halcones”

Today, the pro-war posturing has spread deeply within the Democratic Party and even among some hawkish leftists who join in the fun of insulting the few anti-war dissenters with the McCarthyite approach of accusing anyone challenging the “group think” on Syria or Russia of being an “Assad apologist” or a “Putin stooge.”

Hoy dia, la postura proguerra se ha expandido al seno del Partido Demócrata y hasta algunos izquierdistas halconescos que se unen a la diversion de insultar los pocos disidentes anti guerra con la modalidad Macartista de acusar a cualquiera que desafía el “pensamiento de grupo” sobre Siria o Rusia de ser “Apologista de Assad” o un “títere de Putin.”

Investigative reporter Robert Parry broke many of the Iran-Contra stories for The Associated Press and Newsweek in the 1980s. You can buy his latest book, America’s Stolen Narrative, either in print here or as an e-book (from Amazon and barnesandnoble.com).

En los anios 80’s Robert Parry fue el primero en publicar noticias sobre Iran-Contra para La Prensa Asociada y la revista Newsweek.Su mas reciente libro es “America’s Stolen Narrative.”

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